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martes, 20 de mayo de 2014

La Controversia Acerca de los Lácteos: Saludables o No Tanto?

Los productos lácteos están siendo objeto de importantes polémicas hoy en día.
Muchas organizaciones de salud recomiendan su consumo para tener huesos fuertes, pero otros expertos creen que pueden ser dañinos y que deben ser excluidos de la dieta.
Por supuesto, no todos los productos lácteos son iguales.
Existe una gran variedad, con diferentes características, que dependen de cómo fue alimentado el ganado vacuno y de cómo fue procesada la leche, entre otros factores.
Además, al igual que muchos otros alimentos, el efecto que estos alimentos tienen sobre la salud también depende de cada persona.
¿Es “Natural” Consumir Lácteos?
Muchos consideran que el  consumo de productos lácteos es “antinatural”.
Esto tiene sentido si se considera que el humano es la única especie que consume leche en la adultez, y también es la única especie que consume leche de otro animal.
Fuente: Freedigitalphotos.net
Por supuesto, el propósito biológico de la leche de vaca es alimentar un ternero que crecerá muy rápidamente. Si bien existen algunas similitudes, los humanos son muy diferentes de los terneros, y no necesitan crecer cuando ya son adultos.
Antes de la revolución de la agricultura, los humanos sólo tomaban leche materna, en la primera infancia. No se consumían  productos lácteos en la adultez. Por eso, los lácteos no están incluidos en la paleo-dieta.
Por lo tanto, desde el punto de vista evolutivo, no tiene mucho sentido que los lácteos sean “necesarios” para tener una salud óptima.
Aún así, millones de personas en ciertas áreas del mundo han consumido productos lácteos durante miles de años y muchos estudios demuestran cómo los genes han cambiado para adaptarse al consumo estos productos en la dieta.
El hecho de que algunos de nosotros estemos genéticamente adaptados al consumo de lácteos podría tomarse como una prueba de que la ingesta de los mismos podría ser “natural” para el humano.
Aproximadamente  ¾ de la Población Mundial sufre Intolerancia a la Lactosa
El principal carbohidrato presente en los lácteos es la lactosa,  un “azúcar de la leche” que está compuesto por dos azúcares simples unidos: glucosa y galactosa.
Durante la niñez, el cuerpo produce una enzima digestiva llamada lactasa, que rompe el enlace entre estos dos azúcares para digerir la lactosa. Pero muchas personas pierden la capacidad de producir lactasa cuando son adultos y por lo tanto, no pueden digerir correctamente la lactosa.
De hecho, el 75% de la población mundial es incapaz de digerir adecuadamente la lactosa, un fenómeno llamado Intolerancia a la Lactosa. Esta afección es poco frecuente en Norteamérica, Europa y Australia, pero es muy común en África, Asia y Sudamérica.
Cuando consumen productos lácteos, las personas que padecen intolerancia a la lactosa tienen síntomas digestivos, como náuseas, vómitos y diarrea, entre otros. Sin embargo, algunas de estas personas no tienen síntomas cuando ingieren yogur (u otros fermentados lácteos) o mantequilla.
Algunas personas son alérgicas a otros componentes de la leche, como sus proteínas por ejemplo, lo cual es bastante común en niños, pero raro en adultos.
Los Lácteos Son Nutritivos
Los lácteos son alimentos muy nutritivos.
La leche contiene proteínas completas, ácidos grasos y micronutrientes, para alimentar al ternero en crecimiento.
Dado que los músculos, células y órganos humanos son similares a los de un ternero, es lógico que los productos lácteos sean una buena fuente de nutrientes también para los humanos.
Cada taza de leche (244 gr.) contiene:
  • Calcio: 276mg (28% de la Dosis Diaria Recomendada).
  • Vitamina D: 24% de la DDR.
  • Riboflavina (Vitamina B2): 26% de la DDR.
  • Vitamina B12: 18% de la DDR.
  • Potasio: 10% de la DDR.
  • Fósforo: 22% de la DDR.
  • También contiene ciertas cantidades de Vitamina A, Vitaminas B1 and B6, Selenio, Zinc y Magnesio.
Además, aporta 146 calorías, 8 gramos de grasas, 8 gramos proteínas animales de alta calidad y 13 gramos de carbohidratos.
En resumen, la leche es un alimento muy nutritivo. Contiene un poco de casi todo lo que necesitamos.
Por supuesto, hay muchas clases diferentes de productos lácteos. Los productos con alto contenido graso, como la mantequilla y algunos quesos tienen una composición muy diferente de la leche.
Esta composición varía mucho y  depende de varios factores, entre ellos, cómo fueron alimentadas las vacas, especialmente en cuanto al contenido de ácidos grasos.
La composición de las grasas en la leche es en realidad muy compleja, pues consiste en cientos de tipos distintos de ácidos grasos. Muchos de ellos son bio-activos y tienen efectos muy notorios sobre la salud.
La leche de las vacas que fueron pastoreadas y se alimentaron con pastura contiene mayor cantidad de ácidos grasos Omega 3 y hasta 500% más ácido linoleico conjugado.
Además, la leche de vacas alimentadas con pasto tiene una mayor cantidad de vitaminas liposolubles, especialmente Vitamina K2, un nutriente de fundamental importancia en el metabolismo del calcio, que también beneficia enormemente la salud de los huesos y el corazón.
Se debe tener en cuenta que estas grasas saludables y vitaminas liposolubles no están presentes en los productos lácteos descremados, los cuales habitualmente están cargados de azúcares para compensar la falta de sabor causada por la falta de grasas.
Los Lácteos son el Mejor Alimento para tus Huesos
El calcio es el principal mineral presente en los huesos y los lácteos son la mejor fuente de calcio, por lo tanto, parece lógico suponer que consumir lácteos es beneficioso para la salud de los huesos.
De hecho, muchas organizaciones para la salud recomiendan consumir dos o tres porciones de lácteos por día, para obtener suficiente calcio para los huesos.
Pero muchos expertos no creen que la ingesta de lácteos sea el único factor determinante para la buena salud de los huesos. En algunos países donde el consumo de estos productos es escaso, la incidencia de osteoporosis en la población también es baja. Además, otros países con elevado consumo de lácteos, como Estados Unidos por ejemplo,  tienen en realidad una alta incidencia de esta afección.
Sin embargo, está demostrado que la ingesta de leche y sus derivados fortalecen los huesos y reduce el riesgo de sufrir osteoporosis,  aunque también hay varios otros factores que influyen sobre el riesgo de padecer esta enfermedad.
Por otro lado, no hay que olvidar que los lácteos aportan muchos otros nutrientes además de calcio, los cuales también  colaboran con la buena salud del esqueleto, como proteínas, fósforo, y vitaminas.
Los Lácteos Enteros Disminuyen el  Riesgo de Obesidad y Diabetes tipo 2
La ingesta de lácteos integrales tiene varios efectos positivos sobre el metabolismo.
A pesar de contener muchas calorías, el consumo de productos lácteos enteros en realidad reduce el riesgo de obesidad.
En una investigación que revisó los resultados de 16 estudios realizados al respecto,  se halló que en la mayoría de los casos el consumo de lácteos integrales se asociaba con una reducción del riesgo de obesidad, mientras que este efecto no se comprobó para los lácteos descremados.
Por otro lado, también se han encontrado evidencias de que los lácteos enteros podrían reducir el riesgo de sufrir diabetes. En un estudio realizado en la Universidad de Harvard se encontró que quienes consumían productos lácteos enteros tenían menos cantidad de grasa abdominal, menor nivel de triglicéridos en sangre, mostraron mejorías en su sensibilidad a la insulina y tuvieron un  riesgo 62% menor de padecer diabetes tipo 2.
Si bien varios estudios mostraron una relación entre el consumo de lácteos integrales y la disminución del riesgo de diabetes, otras investigaciones no hallaron ninguna vinculación.
Los Lácteos Podrían Brindar Protección Ante Algunas Enfermedades Cardiovasculares
Según lo que se piensa convencionalmente, los lácteos aumentarían el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas debido a su elevado contenido de grasas saturadas.
Sin embargo, el mito de las grasas saturadas ha sido derribado en los últimos años.
En realidad no existe relación entre el consumo de grasas saturadas y las enfermedades cardíacas, a menos no para la mayoría de las personas.
Fuente: Freedigitalphotos.net
Parece ser que el efecto del consumo de lácteos sobre el riesgo de sufrir estas enfermedades varía de un país a otro, un hecho probablemente relacionado al tipo de crianza y alimentación de las vacas.
Algunos importantes estudios científicos encuentran una asociación entre el consumo de grasas provenientes de productos lácteos y el aumento en el riesgo de enfermedades cardíacas, mientras que otras numerosas investigaciones hallan un efecto protector de la ingesta de lácteos, no sólo para enfermedades cardíacas, sino también para accidentes cerebro-vasculares.
En los países donde las vacas se alimentan mayormente con pasto, (como Australia, por ejemplo) los estudios indican una disminución del riesgo al consumir lácteos, probablemente debido a la presencia de grasas saludables y vitamina K2 en la leche de estas vacas.
Productos Lácteos, IGF-1, Acné y Cáncer de Próstata
Se sabe muy bien que los lácteos estimulan la liberación de insulina e IGF-1 (factor de crecimiento similar a la insulina).
Esta puede ser la razón por la que el consumo diario de lácteos está asociado a la aparición de acné.
Pero también se cree que estas hormonas aumentan el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer. Por supuesto, existen muchas clases diferentes de cáncer y la relación entre esta enfermedad y la ingesta de lácteos es muy compleja.
Los resultados de algunos estudios sugieren que los lácteos reducen el riesgo de cáncer de colon, pero aumentarían el riesgo de cáncer de próstata.
En realidad, la asociación con el cáncer de próstata es bastante débil e inconsistente. Algunos estudios muestran un aumento del riesgo en un 34%, mientras que otros no encuentran ninguna relación.
Los Mejores Tipos de Lácteos
Los mejores productos lácteos son los enteros, los que contienen todas sus grasas naturales, elaborados con leche de vacas que han sido pastoreadas, alimentadas con pastura.


Estos lácteos tienen un mejor perfil nutricional, incluyendo mayor cantidad de ácidos grasos beneficiosos y más vitaminas liposolubles, especialmente vitamina K2.
Los productos lácteos fermentados, como el yogur y el kéfir son aún mejores. Contienen bacterias probióticas que brindan numerosos beneficios para la salud.
Muchas personas defienden además el consumo de productos lácteos crudos. Es decir, productos elaborados con leche que no ha sido pasteurizada. La pasteurización  es un proceso que puede tener algunos efectos adversos sobre la composición nutricional y el sabor de la leche, y consumir leche cruda no es tan riesgoso como la mayoría de las personas se imagina.
Por último, algunas personas dicen que no toleran los productos de leche de vaca, pero han obtenido excelentes resultados con leche de cabra.
Mensaje Final
En lo que respecta a los productos lácteos, no hay un único consejo que se ajuste a todas las situaciones. Sus efectos sobre la salud pueden variar enormemente de una persona a otra.
Algunas personas toleran bien todo tipo de lácteos, otras presentan síntomas digestivos cuando los consumen y otras no toleran los lácteos convencionales pero sí los crudos.
Si toleras los lácteos y te gustan, entonces consúmelos. No hay evidencia concreta que demuestre que son perjudiciales y sí hay evidencia de sus beneficios.
Sólo asegúrate de elegir lácteos de alta calidad, preferentemente lácteos enteros de vacas alimentadas con pastura. Evita los lácteos descremados o bajos en grasas, porque frecuentemente contienen mucha azúcar agregada y los beneficios metabólicos de los lácteos se encuentran  justamente en sus grasas.
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lunes, 5 de mayo de 2014

10 Alimentos "Diet" Que Te Hacen Engordar En Vez De Adelgazar


Muchas veces las personas toman como cierto algo que resulta ser, en realidad, exactamente lo contrario. Estos son 10 alimentos “diet” que engordan, en lugar de ayudar a adelgazar.
1. Cereales de Desayuno
Los cereales son supuestamente un alimento “saludable”, sin embargo, es lo peor que puedes comer al comenzar el día. Los cereales habitualmente contienen muchos azúcares y carbohidratos refinados, que son los alimentos que más engordan. (1, 2)


Comenzar el día comiendo cereales procesados aumentará repentinamente tus niveles de azúcar e insulina en sangre. Cuando  este nivel baje, algunas horas más tarde,  sentirás hambre y el cuerpo te pedirá una nueva ingesta de carbohidratos refinados. (3)
Estos altibajos en los niveles de azúcar en sangre son habituales en las personas que tienen una dieta elevada en carbohidratos.
De verdad… es importante leer la etiqueta. La mayoría de los cereales, aún aquellos que dicen ser “integrales” o “bajos en grasas”,  generalmente contienen grandes cantidades de azúcar.
Si tienes hambre en la mañana, debes desayunar…pero elige alimentos sin procesar que contengan altos niveles de proteínas (por ejemplo, huevos o lácteos).
Si de verdad necesitas incluir cereales en tu desayuno, busca los que no tengan azúcar o granos refinados.
2. Pan Integral
El pan integral habitualmente se recomienda como una alternativa saludable para el pan blanco.
En realidad, esto es cierto. El pan integral es “más saludable” que el blanco.
Pero el principal problema con los granos integrales que en realidad no son granos integrales. Sólo es una táctica de marketing.
Casi sin excepción, los granos  integrales son pulverizados  hasta conseguir una harina muy fina, fácilmente digerible, que subirá tus niveles de azúcar tan rápidamente como el harina blanca, hecha con granos refinados.
De hecho, el pan integral tiene un índice glucémico (número que indica qué tan rápido  un alimento aumenta el nivel de azúcar en sangre) igual al pan blanco.(4)
Si bien el pan integral puede contener un poco más de fibra y otros nutrientes en comparación con el pan común, en realidad la diferencia no es significativa.
En conclusión, el pan integral no está hecho en realidad con granos integrales y sube el azúcar en sangre de la misma manera que el pan blanco. Por lo tanto, ambos engordan. (5,6,7)
3. Granola
Si la granola estuviera hecha con los ingredientes verdaderos, entonces sería muy saludable.
Pero tiene el mismo problema que muchos otros alimentos “saludables”.
Cuando los fabricantes los producen masivamente, los alteran de tal modo que pierden sus características. La granola contiene varios alimentos saludables, como nueces  y avena, pero si se le agrega grandes cantidades de azúcar, aceites y  se combina todo en un paquete que estimula el consumo excesivo, entonces ya no es un alimento saludable.
En resumen, la granola generalmente es un producto procesado que contiene azúcar  y aceites agregados. Contiene también muchas calorías y  es fácil consumir demasiada.
4. Yogurt Bajo en Grasas
El yogur en general se considera un alimento saludable… y lo es.
Pero el problema es que la mayoría de los yogures “bajos en grasas” que se pueden encontrar en los supermercados son alimentos muy procesados, una verdadera porquería.
Cuando los fabricantes quitan la grasa de los alimentos, éstos pasan a tener un sabor horrible. Por eso, les agregan un montón de sustancias químicas para compensar la falta de grasas y mejorar el sabor.
En el caso del yogur, habitualmente se agrega azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa o alguna clase de endulzante artificial.
Según algunos nuevos estudios, las grasas saturadas en realidad son inofensivas, así que al yogur bajo en grasas le quitan lo bueno que tiene y le agregan otras sustancias mucho peores.(8,9)
Tampoco hay evidencia de que los productos lácteos contribuyan  a la obesidad. En realidad, un estudio mostró  que quienes ingieren productos lácteos integrales en realidad tendrían menos probabilidades de sufrir obesidad.
Entonces, lo que debes hacer es elegir el yogur verdadero, con todas sus grasas, y evitar el yogur descremado
5. Aderezos Comerciales para Ensaladas
Los vegetales son muy saludables. Están llenos de nutrientes, antioxidantes, fibra soluble, vitaminas y minerales.
Por esta razón, las ensaladas suelen ser comidas muy saludables.
Sin embargo,  a muchas personas no les gusta el sabor original de los vegetales, así que agregan aderezos a sus ensaladas.
El problema es que la mayoría de los aderezos comerciales están fabricados con ingredientes indeseables como  aceite de soja y jarabe de maíz de alta fructosa.
Además, los aderezos también suelen contener muchas calorías y es fácil consumir demasiado, lo cual puede transformarse en un grave problema.
Es mucho mejor hacer tu propio aderezo. Uno que contenga, por ejemplo, aceite de oliva extra virgen, vinagre y algunas especias, será una opción mucho más saludable.
6. Jugos Frutales
Generalmente se piensa que el jugo de fruta es saludable, pues proviene de la fruta ¿no es cierto?
Bueno, no siempre. Algunos “jugos de fruta” en realidad son sólo agua con sabor artificial a fruta.
Algunos realmente no contienen NADA de fruta… sólo agua, azúcar y algunas sustancias químicas que le dan el sabor.
Pero aún si consigues comprar un juego de fruta que sea 100% real,  de todos modos no deberías tomarlo (o al menos, no mucho).
El problema es que en estos jugos, todo lo bueno de la fruta se ha perdido.
Las frutas completas contienen algo de azúcar, pero también tienen mucha fibra, lo cual reduce la velocidad de liberación del azúcar hacia el torrente sanguíneo.
Pero el jugo de fruta es diferente. No contiene fibra, no hay resistencia al masticar y nada reduce la velocidad de absorción del azúcar. Un vaso de jugo de naranja libera casi tanta azúcar como dos naranjas enteras.
El  nivel  de azúcar en el jugo de fruta es en realidad muy similar al de los refrescos, como la Coca Cola.
Entonces… mejor comer frutas enteras y evitar los jugos de frutas, si quieres perder peso.
7. Refrescos Dietéticos
Una de los cambios más fáciles de hacer es cambiar el refresco común por refresco diet.
Es una manera efectiva de reducir la cantidad de azúcares y calorías en la dieta.
Sin embargo, algunos estudios demuestran que esto en realidad no ayuda a perder peso. Las personas que sólo reemplazan el refresco común por el dietético en realidad no pierden peso. (10)
Esto puede deberse a que los edulcorantes artificiales estimulan el apetito en algunas personas. Aunque los endulzantes en sí mismos no aportan calorías, pueden hacer que comas más de otros alimentos.(11,12,13)
Es cierto que muchas personas logran perder peso bebiendo refrescos dietéticos, pero la pérdida de peso probablemente se debe a otros cambios que están realizando en sus hábitos.
Esto depende de cada individuo, pero para la mayoría de las personas únicamente cambiar el refresco común por el dietético, seguramente no las ayudará a bajar de peso, incluso es posible que el efecto sea el contrario.
8. Comidas “Orgánicas” Procesadas
Las comidas completamente orgánicas son excelentes, pero las orgánicas procesadas no lo son.
Cuando miras las etiquetas de muchas de estas “saludables” comidas orgánicas, como barras de cereales, galletas y otros snacks… notarás que en realidad no son distintos de otras comidas procesadas.
Es posible que contengan azúcar de caña en lugar de azúcar común… pero el azúcar orgánico es tan malo como el azúcar común. Tu hígado no notará la diferencia.
Entonces…lo mejor es comprar ingredientes sin procesar (si pueden ser orgánicos, mejor) y evitar los alimentos orgánicos procesados.
9. Mezcla de Frutos Secos
Las mezclas de frutos secos usualmente contienen nueces, maníes y frutas desecadas, a veces combinadas con chocolate y granos.
Es una colación con muchas calorías. Las frutas secas tienen azúcar concentrada y las nueces contienen grandes cantidades de grasas.
Por esta razón, son excelentes cuando necesitas mucha energía, por ejemplo, cuando haces senderismo.
Sin embargo, la mayoría de las personas hoy en día NO necesitan tanta energía.
Las mezclas de frutos secos  tienen un alto contenido de carbohidratos y grasas, lo cual es una combinación terrible si estás tratando de perder peso.
10. Comida Procesada Sin Gluten
Los alimentos sin gluten son muy populares hoy en día.


Según una encuesta realizada en 2013, gran parte de la población está tratando de reducir la cantidad de gluten en sus dietas.
Los fabricantes han aprovechado esta situación para elaborar toda clase de alimentos alternativos libres de gluten.
El problema es que con frecuencia se trata de alimentos tan perjudiciales como sus versiones con gluten, pues contienen altas concentraciones de carbohidratos, azúcares y químicos varios.
Si vas a eliminar el gluten de tu alimentación, entonces elige alimentos naturalmente libres de gluten  (como vegetales y alimentos de origen animal), y EVITA los alimentos procesados libres de gluten.
Comida chatarra “sin gluten” aún sigue siendo comida chatarra.

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miércoles, 5 de marzo de 2014

Las 11 Mentiras Más Grandes De La Nutrición

Hay una gran cantidad de información errónea dando vueltas alrededor de la nutrición. En este artículo se enumeran los peores ejemplos, pero por desgracia esto es sólo la punta del iceberg.


Fuente: FreeDigitalPhotos

Aquí están las 11 grandes mentiras, mitos y conceptos erróneos sobre nutrición general.

1 . Los huevos no son saludables

En relación a este mito, muchos son los profesionales de la nutrición que ayudan a perpetuar esta afirmación. El clásico ejemplo es que los huevos, contienen una gran cantidad de colesterol y por lo tanto se considera que aumentan el riesgo de enfermedades del corazón. Sin embargo, recientemente se ha demostrado que el colesterol proveniente de la dieta en realidad no eleva el colesterol en la sangre. De hech, los huevos aumentan principalmente el colesterol "bueno" y no están asociados con un mayor riesgo de enfermedades del corazón (1 , 2).

Los huevos son uno de los alimentos más nutritivos del planeta. Son ricos en todo tipo de nutrientes , junto con antioxidantes únicos que protegen nuestros ojos (3). A pesar de ser un alimento "alto en grasas", se ha demostrado que comer huevos en el desayuno causa pérdida de peso significativa en comparación con desayunos que contienen panecillos (4 , 5).

Conclusión: Los huevos no causan enfermedades del corazón y se encuentran entre los alimentos más nutritivos del planeta. Los huevos para el desayuno pueden ayudar a perder peso.

2. La grasa saturada es mala 

Hace algunas décadas, se decidió que la epidemia de enfermedades del corazón fue causada por comer demasiada grasa, especialmente grasas saturadas. Esto se basó en estudios superficiales y en intereses generados por la industria alimenticia.

Un artículo de revisión masiva publicado en 2010 examinó 21 estudios epidemiológicos prospectivos con un total de 347.747 sujetos. Sus resultados: no existe absolutamente ninguna asociación entre la grasa saturada y enfermedades del corazón (6) .

La idea de que la grasa saturada eleva el riesgo de enfermedades del corazón era una teoría no probada que de alguna manera se convirtió en la sabiduría convencional (7).

El consumo de grasas saturadas aumenta la cantidad de colesterol HDL (el "bueno") y el colesterol en la sangre cambia de LDL pequeñas y densas (lo cual es muy malo) a grandes partículas de LDL, que son benignas (8 , 9) .

La carne, el aceite de coco, el queso, mantequilla ... no hay absolutamente ninguna razón para temer a estos alimentos.

Conclusión: Los estudios más recientes han demostrado que la grasa saturada no causa enfermedad cardiovascular. Los alimentos naturales que son altos en grasas saturadas son buenos para tí.

3. Todo el mundo debe comer cereales

La idea de que los seres humanos deben seguir una dieta basada en granos nunca ha tenido mucho sentido.

La revolución agrícola ocurrió muy recientemente en la historia evolutiva humana y nuestros genes no han cambiado tanto.

Los granos son bastante bajos en nutrientes en comparación con otros alimentos como los vegetales reales. También son ricos en una sustancia llamada ácido fítico que se une minerales esenciales en el intestino y evita que sean absorbidos (10).

El grano más común en la dieta occidental, lejos, es el trigo ... y el trigo puede causar una serie de problemas de salud, tanto menores como más graves.

El trigo actual contiene una gran cantidad de una proteína llamada gluten, y existe evidencia de que una porción significativa de la población puede ser sensible a ella (11 , 12 , 13).

Consumir gluten puede dañar el revestimiento del intestino, causar dolor, hinchazón, heces inconsistentes y cansancio (14 , 15) . El consumo de gluten también se ha asociado con la esquizofrenia y la ataxia cerebelosa, ambos graves trastornos del cerebro (16 , 17).

Conclusión: Los granos son relativamente bajos en nutrientes en comparación con otros alimentos como los vegetales reales . Los granos con gluten (trigo, avena, centeno, cebada), en particular, pueden conducir a una variedad de problemas de salud.

4. Comer una gran cantidad de proteínas es malo para los huesos y los riñones

Es cierto que el consumo de proteínas aumenta la excreción de calcio proveniente de los huesos en el corto plazo, pero los estudios a largo plazo muestran en realidad el efecto contrario.

A largo plazo, la proteína tiene una fuerte asociación con la mejora de la salud ósea y con un menor riesgo de fracturas (18, 19).

Además, los estudios no muestran ninguna asociación entre el alto valor proteico de la dieta y la enfermedad renal en personas sanas (20, 21).

De hecho, dos de los principales factores de riesgo para la insuficiencia renal son la diabetes y la hipertensión arterial.  Consumir una dieta alta en proteínas mejora ambas enfermedades (22, 23) .

Conclusión: Consumir una dieta alta en proteínas se asocia con una mejor salud ósea y un menor riesgo de fractura. El mayor aporte de proteína también disminuye la presión arterial y mejora los síntomas de la diabetes, lo que ayudaría a reducir el riesgo de insuficiencia renal.

5. Los alimentos bajos en grasa son buenos para tí

¿Sabes lo que ocurriría si se le quitara toda la grasa a la comida? Bueno, tendría gusto a cartón. Nadie querría comerla.

Los fabricantes de alimentos lo saben y, por tanto, agregan otras cosas para compensar la falta de grasa.

Por lo general, estos son los edulcorantes ... azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa o edulcorantes artificiales como el aspartamo.

 A pesar de que los edulcorantes artificiales no tienen calorías, la evidencia sugiere que no son mejores para tí que el azúcar.

De hecho, muchos estudios de observación muestran una asociación consistente, altamente significativa con diversas enfermedades como la obesidad, el síndrome metabólico, la diabetes, la enfermedad cardíaca, el parto prematuro y la depresión (24 , 25 , 26).

En estos productos bajos en grasa, las grasas naturales saludables están siendo sustituidos por sustancias que son extremadamente perjudiciales .

Conclusión: Los alimentos bajos en grasa son generalmente productos altamente procesados ​​cargados con azúcar, jarabe de maíz o edulcorantes artificiales. Son extremadamente insalubres .

6. Debes comer muchas comidas pequeñas durante todo el día

La idea de que debes comer varias comidas pequeñas durante el día con el fin de "mantener el metabolismo alto" es un mito persistente que no tiene ningún sentido.

Es verdad que la alimentación aumenta el metabolismo levemente mientras que estás digiriendo la comida, pero es la cantidad total de alimentos que determina la energía que se utiliza, no el número de comidas.

En realidad, esto ha sido puesto a prueba y refutado varias veces. Los estudios controlados donde un grupo come muchas comidas pequeñas y el otro la misma cantidad de alimentos en menos comidas muestran que, literalmente, no hay diferencia entre los dos (27, 28).

De hecho , un estudio en hombres obesos reveló que comer 6 comidas al día dio lugar a menos sensación de saciedad en comparación con los que comían 3 comidas (29).

No sólo que comer tan a menudo puede ser prácticamente inútil para la mayoría de la gente por ahí, sino que puede incluso ser perjudicial.

No es natural para el cuerpo humano estar constantemente comiendo. Hace muchísimo años, se ayunaba de vez en cuando y no se comeía tan a menudo como lo hacemos hoy.

Cuando no comemos por un tiempo, un proceso celular llamado autofagia limpia los desechos fuera de nuestras células (30) . El ayuno o no comer de vez en cuando es bueno para la salud.

Varios estudios observacionales muestran un aumento drástico del riesgo de cáncer de colon (cuarta causa más común de muerte por cáncer). El riesgo se incrementa con un aumento del  90 % para aquellos que comen 4 comidas por día en comparación con los que comen 2 (31, 32, 33).

Conclusión: No hay evidencia de que realizar varias comidas pequeñas durante el día es mejor que realizar menos comidas y más densas. De vez en cuando, saltear comidas es bueno para tí. El aumento de la frecuencia de comidas se asocia con mayor riesgo de cáncer de colon.

7 . Los carbohidratos deben ser tu principal fuente de calorías

La opinión más extendida es que todo el mundo debería comer una dieta baja en grasas, con un aporte de carbohidratos de alrededor del 50-60 % de las calorías totales.

Este tipo de dieta contiene una gran cantidad de granos y azúcares, con muy pequeñas cantidades de alimentos ricos en grasas como la carne y los huevos.

Este tipo de dieta puede funcionar bien para algunas personas, especialmente aquellos que son naturalmente magros.

Pero para aquellos que son obesos, tienen síndrome metabólico o diabetes, esta cantidad de hidratos de carbono es muy peligrosa.

En realidad, esto ha sido ampliamente estudiado. Una dieta baja en grasas, alta en hidratos de carbono ha sido comparada con una dieta baja en carbohidratos, alta en grasas en múltiples ensayos controlados aleatorios.

Los resultados son consistentemente a favor de las dietas bajas en carbohidratos y con mayor aporte de grasas (34, 35, 36).

Conclusión: La dieta baja en grasas, alta en hidratos de carbono es un fracaso y ha demostrado en repetidas ocasiones ser muy inferior a la dieta más baja en carbohidratos, y con mayor aporte de grasa.

8 . Las semillas ricas en grasas omega-6 y los aceites vegetales son buenos para tí

Las grasas poliinsaturadas se consideran saludables , ya que algunos estudios muestran que disminuyen el riesgo de enfermedades del corazón.

Pero hay muchos tipos de grasas poliinsaturadas y no son todos iguales. Tenemos ácidos grasos Omega- 3 y ácidos grasos Omega- 6.

Los omega-3 son antiinflamatorios y reducen el riesgo de muchas enfermedades relacionadas con la inflamación (37). Los seres humanos realmente necesitan obtener grasas Omega-6 y Omega-3 en una proporción determinada. Si la relación es demasiado alta en favor de omega- 6, puede haber problemas (38).

Las mayores fuentes de Omega- 6 en la dieta moderna son las semillas y aceites vegetales como el aceite de soja, maíz y girasol .

A lo largo de la evolución, los seres humanos nunca han tenido acceso a una gran cantidad de grasas Omega-6 como ahora. No es natural para el cuerpo humano.

La investigación que se centra específicamente en los ácidos grasos Omega- 6, en lugar de las grasas poliinsaturadas en general, muestra que en realidad pueden aumentar el riesgo de enfermedades del corazón (39, 40) .

Consume ácidos grasos omega 3 y considera la suplementación con aceite de hígado de bacalao, pero evite las semillas industriales y los aceites vegetales.

Conclusión: Los seres humanos necesitan obtener grasas Omega -6 y Omega- 3 en una proporción determinada. El consumo en exceso de omega- 6 a partir de aceites de semillas aumenta el riesgo de enfermedad.

9 . Las dietas bajas en carbohidratos son peligrosas

Personalmente creo que las dietas bajas en carbohidratos pueden ser una cura potencial para muchos de los problemas de salud más comunes en los países occidentales. Las dietas bajas en carbohidratos (demonizadas por muchos nutricionistas y medios de comunicación) han demostrado que conducen a resultados mucho mejores .

Cada ensayo controlado aleatorio sobre las dietas bajas en carbohidratos muestra que :

- Reducen la grasa corporal más que las dietas bajas en grasa con restricción de calorías, a pesar de que las personas que siguen una dieta baja en carbohidratos se les permite comer todo lo que quieran (41, 42).

- Disminuyen la presión arterial de manera significativa (43, 44).

- Bajan el azúcar en sangre y mejorar los síntomas de la diabetes mucho más que las dietas bajas en grasa (45, 46, 47, 48).

- Aumentan el colesterol HDL (el colesterol bueno) mucho más (49, 50).

- Triglicéridos más bajos , mucho más que las dietas bajas en grasa (51, ​​52, 53).

- Cambian el patrón de LDL (colesterol malo) de pequeñas y densas moléculas (muy malo) a grandes moléculas LDL, lo cual es benigno (54, 55).

- Las dietas bajas en carbohidratos son también más fáciles de mantener, probablemente debido a que no requieren restricción de calorías y no se tiene hambre todo el tiempo. La mayor parte de las personas asignadas a grupos que consumen dietas bajas en carbohidratos llegan  hasta el final de los estudios (56, 57).

Conclusión: Las dietas bajas en carbohidratos son la manera más saludable , más fácil y más eficaz de perder peso y revertir la enfermedad metabólica. Es un hecho científico.

10. El azúcar no es saludable porque contiene calorías "vacías"

Comúnmente se cree que el azúcar es malo para ti, ya que contiene calorías vacías.

Es cierto, el azúcar tiene muchas calorías sin nutrientes esenciales. Pero eso es sólo la punta del iceberg.

El azúcar, principalmente debido a su alto contenido de fructosa , afecta el metabolismo de una manera que nos prepara para el aumento de grasa rápido y la enfermedad metabólica.

La fructosa se ​​metaboliza en el hígado y se convierte en grasa que es secretada a la sangre en forma de partículas de VLDL . Esto conduce a niveles elevados de triglicéridos y colesterol (58, 59).

También es causa de la resistencia a las hormonas insulina y leptina, que es un paso hacia la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes (60, 61).

El azúcar prepara a los seres humanos para comer más y engordar. Es probablemente el peor de los ingredientes en la dieta estándar occidental.

Conclusión: Los efectos nocivos del azúcar van más allá de las calorías vacías. El azúcar causa estragos en nuestro metabolismo y nos prepara para el aumento de peso y muchas enfermedades graves.

11. Los alimentos altos en grasa te harán engordar

A pesar de que la grasa tiene más calorías por gramo que los carbohidratos o las proteínas, las dietas altas en grasas no hacen que la gente esté gorda.

Como con cualquier cosa, esto depende del contexto. Una dieta que sea alta en grasas y alta en carbohidratos te hará aumentar la grasa corporal, pero no es debido a la grasa exclusivamente.

De hecho , las dietas que son altas en grasa (y bajas en carbohidratos) causan mayor pérdida de grasa que las dietas que son bajas en grasa (62 , 63, 64).


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